Nacido en luna creciente
Cómo es un perro, y cómo es un gato, que nacieron en luna creciente.
En un perro
Nace con ganas de empezar cosas
La Luna creciente reparte impulso en bruto: es un perro que arranca. Se apunta a cualquier plan antes de saber en qué consiste, pilla rápido los primeros pasos de todo y pierde el interés justo cuando toca repetir. Cuenta con entusiasmo constante y bastantes juegos a medias.
En un gato
Nacido cuando la luz iba a más
Vino al mundo con la luz en aumento y se le nota: siempre está un estante más arriba que la última vez que mirasteis. Empieza expediciones a medias, suelta el juguete en plena caza y vuelve al rato. Su marcha sube cuando cae la tarde, justo cuando la tuya baja.
Las otras fases
Luna nueva Cuarto creciente Gibosa creciente Luna llena Gibosa menguante Cuarto menguante Luna menguante