Papillón y los signos del zodiaco
Doce retratos, uno por signo. Busca el de tu perro por su signo solar.
Aries Tauro Géminis Cáncer Leo Virgo Libra Escorpio Sagitario Capricornio Acuario Piscis
Papillón Aries
Mecha corta, orejas enormes
El Sol en Aries dentro de un papillón es una mecha corta con orejas enormes. Sale primero por la puerta, decide él dónde empieza el paseo y ladra al timbre antes de que suene. Se aburre en cuanto domina un juego, así que hay que cambiarle las reglas cada poco.
Papillón Tauro
Orejas de mariposa, cuerpo de sofá
El papillón trae de serie un motor pequeño y unas orejas que apuntan a cualquier ruido del pasillo; Tauro le pone el ancla. Sale disparado tras el juguete, lo persigue con precisión de perro listo y luego vuelve al mismo cojín de siempre. Cambiarle el orden de las cosas se negocia, nunca se impone.
Papillón Géminis
Curiosidad con orejas de vela
El Sol en Géminis en un papillón da un perro que atiende a todo a la vez: cambia de juguete a media partida, sigue conversaciones con la cabeza ladeada y aprende trucos nuevos antes de aburrirse del anterior. Su cabeza se cansa antes que sus patas.
Papillón Cáncer
El papillón Cáncer va donde vas tú
Sol en Cáncer sobre un perro ya pendiente de cada puerta: se coloca en el sitio exacto desde el que te ve, y si cambias de habitación se muda contigo. Recibe a los conocidos con fiesta de orejas y a los desconocidos desde detrás de tus piernas, midiendo primero.
Papillón Leo
Un abanico de orejas con vocación de escenario
El papillón ya nace con presencia, y con el Sol en Leo la presencia se vuelve profesión. Se coloca donde le vean, espera el aplauso y no se mueve hasta recibirlo. Si hay visita, atraviesa el salón entero para saludar primero y quedarse en el centro del corro.
Papillón Virgo
Precisión de relojero en cuerpo de mariposa
El papillón ya viene con antenas, y Virgo le añade una libreta mental donde apunta todo: a qué hora coges las llaves, en qué cajón está la correa, cuál de las dos manos esconde el premio. Aprende rápido y luego exige que el mundo cumpla lo aprendido, sin desviaciones.
Papillón Libra
Orejas de mariposa, modales de embajada
Tu papillón Libra entra en cualquier grupo con las orejas por delante y sale de él con todo el mundo contento: saluda, media, se mete entre dos perros que se tensan. Pesa lo que pesa y aun así decide el clima social del parque. Le cuesta elegir juguete, nunca compañía.
Papillón Escorpio
Orejas de mariposa, radar de vigilancia
El papillón ya vigila el salón entero con esas orejas de antena; con Sol en Escorpio, además elige. Se ata a una persona y recuerda perfectamente quién le cayó mal. Poco ladrido gratuito, mucha mirada fija desde el otro extremo del pasillo.
Papillón Sagitario
Dos orejas de mariposa rumbo al horizonte
El papillón ya trae motor de perro grande en cuerpo de tres kilos, y el Sol en Sagitario le añade el itinerario. Tira hacia la calle que no conocéis, saluda a desconocidos como si los hubiera invitado él y aprende trucos nuevos por el puro placer de estrenarlos.
Papillón Capricornio
Diminuto, serio y puntual
Capricornio le da al papillón una seriedad que no cuadra con su tamaño: aprende rápido porque le gusta que las cosas tengan un orden, y luego te lo exige. Espera el paseo a la misma hora, elige un sitio y lo defiende, y si cambias la rutina te mira fijamente hasta que rectifiques.
Papillón Acuario
Excéntrico de tamaño bolsillo
Sol en Acuario da un perro sociable pero excéntrico: se acerca a los desconocidos por curiosidad y luego se va a mitad de la caricia. Inteligente y algo despistado, aprende trucos raros muy rápido y los básicos cuando le apetece. Fijo en la teoría, imprevisible en la práctica.
Papillón Piscis
Una antena de orejas grandes y corazón blando
Piscis en un papillón da un perro que te lee antes de que hables: nota el tono de voz, el abrigo que coges, el silencio raro de la casa. Es cariñoso hasta el empalago, se pega a tus tobillos y prefiere un regazo a una pelota. Cuando hay tensión en el aire, desaparece bajo el sofá.