Mestizo pequeño y los signos del zodiaco
Doce retratos, uno por signo. Busca el de tu perro por su signo solar.
Aries Tauro Géminis Cáncer Leo Virgo Libra Escorpio Sagitario Capricornio Acuario Piscis
Mestizo pequeño Aries
Pequeño, rápido y muy convencido
El Sol en Aries le da un temperamento que decide primero y piensa después: sale disparado por la puerta, encabeza el paseo y se lanza al juguete antes de que toque el suelo. Nadie le ha avisado de su tamaño, así que ladra a perros que le sacan cinco cabezas sin inmutarse.
Mestizo pequeño Tauro
El pequeño gran inamovible
Con el Sol en Tauro, tu mestizo pequeño se ha construido un mundo de certezas: su sitio en el sofá, la esquina buena de la cama, el orden exacto del paseo. Cede poco y despacio, disfruta de las caricias largas y, cuando algo cambia sin avisar, te lo hace saber plantándose donde estaba.
Mestizo pequeño Géminis
Un perro pequeño con la cabeza en cuatro sitios
El Sol en Géminis le da un carácter curioso y conversador: deja el juego a medias por un ruido y vuelve a ti con otra idea. Aprende rápido cuando le interesa y desconecta igual de rápido cuando la sesión se alarga. Su tamaño lo hace ágil y su cabeza, incansable.
Mestizo pequeño Cáncer
Reconoce tus llaves desde el portal
El Sol en Cáncer le da un carácter casero y con memoria de elefante para los rituales: reconoce el sonido de tus llaves, tu cama es su territorio y prefiere el sofá conocido al parque nuevo. Cardinal de agua, así que no espera: se acerca él y apoya la barbilla en tu pierna hasta que reaccionas.
Mestizo pequeño Leo
Pequeño de tamaño, enorme de presencia
El Sol en Leo le da temperamento de protagonista: cruza el salón despacio, para que a todos les dé tiempo a mirarlo. Es fuego fijo, así que insiste hasta conseguir tu mirada. El tamaño le da igual: se planta delante del perro más grande del parque sin pestañear.
Mestizo pequeño Virgo
Pequeño, mezclado y con criterio propio
Tu mestizo pequeño no hereda un manual de raza: se lo escribe él. Y de Virgo le viene la letra pequeña: revisa la cama antes de tumbarse, deja el juguete donde le corresponde y te mira el reloj antes del paseo. Cualquier cambio de orden lo nota antes que tú.
Mestizo pequeño Libra
Cuatro razas dentro y ninguna discute
En un mestizo pequeño caben media docena de perros, y su Libra los pone de acuerdo: se presenta despacio, tantea y acaba junto al humano más tranquilo del salón. Ladra poco y tarde. Ante dos juguetes se queda quieto un rato largo antes de decidir.
Mestizo pequeño Escorpio
Un perro pequeño con mirada de interrogatorio
El Sol en Escorpio le da una intensidad que no cabe en su tamaño: elige a quién quiere y lo elige del todo. Observa antes de acercarse, no perdona un gruñido del parque y no suelta el juguete que ha decidido que es suyo. Su cariño no se reparte, se concentra.
Mestizo pequeño Sagitario
El explorador que no cabe en su tamaño
El Sol en Sagitario le da un temperamento de aventurero optimista: tira de la correa hacia la calle nueva, saluda a desconocidos sin pedir permiso y se adapta a cualquier plan que implique salir. Nadie le ha dicho que es pequeño, así que intentará seguir el ritmo de perros el doble de grandes.
Mestizo pequeño Capricornio
Pequeño, metódico y terco con elegancia
El Sol en Capricornio dibuja un carácter serio y metódico dentro de un cuerpo pequeño: aprende la rutina antes que tú y protesta cuando la cambias. No se entrega al primer desconocido, pero cuando decide que alguien es de los suyos, lo es para siempre. Terco con elegancia.
Mestizo pequeño Acuario
El mestizo que reinventa las normas
Sol en Acuario le da un carácter propio e imprevisible: a veces obedece y a veces se queda mirándote, calculando. Le fascina lo raro —una bolsa que se mueve, un vecino nuevo, un juguete usado del revés— y en el parque mira un buen rato antes de unirse a nadie.
Mestizo pequeño Piscis
Se pega a tus tobillos y lee tu tono
Piscis pone la antena muy alta: capta el tono de tu voz antes de que acabes la frase y ajusta su humor al tuyo. Se pega a los tobillos y elige el hueco más blando del sofá. Juega en rachas cortas y luego se derrite en tu regazo.