Ca de bou y los signos del zodiaco
Doce retratos, uno por signo. Busca el de tu perro por su signo solar.
Aries Tauro Géminis Cáncer Leo Virgo Libra Escorpio Sagitario Capricornio Acuario Piscis
Ca de bou Aries
Primero empuja, luego mira
El Sol en Aries le da un carácter frontal, sin fase de consulta. Va a salir por la puerta tirando, a proponer juego cuando nadie lo esperaba y a plantarse ante el perro más grande del parque con una seguridad que no ha negociado con nadie. Su corpulencia de ca de bou suma peso a cada impulso.
Ca de bou Tauro
Peso, calma y ni un paso atrás
El Sol en Tauro le da a este ca de bou una calma de mueble antiguo: donde se tumba, allí se queda. Se mueve poco pero con determinación, y cuando decide que el paseo termina, termina. Las caricias largas y lentas le gustan más que cualquier juguete nuevo.
Ca de bou Géminis
Un molosón con cabeza de ardilla
El ca de bou pone el cuerpo tranquilo y la mandíbula firme; Géminis le mete dentro una cabeza que no para de cambiar de canal. Se tumba como un mueble y a los dos minutos está investigando un ruido en la cocina. Aprende en un rato y lo comenta con gruñidos de conversación.
Ca de bou Cáncer
Guardián mallorquín de corazón blando
El ca de bou lleva siglos vigilando puertas mallorquinas, y en Cáncer esa vigilancia se vuelve doméstica: se tumba en el umbral desde donde controla la casa entera. Ladra poco, pero se entera de todo. Y si sacas la maleta, lo sabe antes que tú.
Ca de bou Leo
El ca de bou que sabe que la casa es suya
Con el Sol en Leo, este perro no entra en una habitación: la inaugura. Se coloca en el centro del salón, vigila desde ahí con esa calma maciza del ca de bou y espera que se le reconozca el mérito. Cuando le hablas con admiración, el pecho se le ensancha de verdad.
Ca de bou Virgo
El ca de bou que inspecciona su propia casa
El ca de bou ya viene con vocación de guardia tranquila, y el Sol en Virgo le añade libreta: elige un sitio con vistas a la puerta, revisa las esquinas cuando volvéis de la calle y nota si has movido la alfombra. Gasta poca energía en tonterías y mucha atención en el detalle.
Ca de bou Libra
Un moloso mallorquín sin ganas de pelea
El ca de bou entra con pinta de guardaespaldas y luego se dedica a mediar: tu Libra se planta entre dos perros que se gruñen y espera a que la cosa se calme. Sopesa cada orden un par de segundos antes de obedecer y prefiere el sofá compartido a la carrera en solitario.
Ca de bou Escorpio
Puro músculo mallorquín en modo reposo
El ca de bou vigila como quien guarda una puerta: quieto, atento, sin gastar un ladrido de más. Con el Sol en Escorpio elige a una persona y la sigue con la mirada de cuarto en cuarto. Y cuando decide jugar, lo hace con toda la contundencia de su tamaño, nunca a medias.
Ca de bou Sagitario
Moloso mallorquín, alma de explorador
Tu ca de bou tiene cuerpo de moloso mallorquín y cabeza de Sagitario: camina tranquilo hasta que huele un camino nuevo y entonces tira. Se cansa de la misma vuelta a la manzana, saluda a desconocidos con una calma que engaña y sube al coche sin pedir explicaciones.
Ca de bou Capricornio
El notario de la casa, con hocico
Sol en Capricornio en un ca de bou da un perro serio, de gesto tranquilo y criterio propio. Aprende las normas rápido, las cumple mejor que tú y te mira fijo cuando cambias la hora del paseo. No pide atención a ladridos: se sienta enfrente y espera a que reacciones.
Ca de bou Acuario
Mira la escena y decide si entra
Sol en Acuario le da a este moloso un aire de observador: se planta a media distancia, mira la escena y decide él si entra. Combina la calma maciza de la raza con ideas propias, así que obedece cuando le convence el plan y se hace el sordo cuando no. Con la gente que elige es de una lealtad tranquila.
Ca de bou Piscis
El ca de bou que sabe lo que sientes antes que tú
El corpachón engaña: bajo esa cabeza cuadrada hay un Piscis que capta el ambiente. Te sigue de cuarto en cuarto sin hacer ruido, se apoya en tu pierna cuando la casa está tensa y se derrite con una voz suave. Firme como un mueble, blando como una manta, y de una nobleza que no necesita demostrar nada.