Bretón y los signos del zodiaco
Doce retratos, uno por signo. Busca el de tu perro por su signo solar.
Aries Tauro Géminis Cáncer Leo Virgo Libra Escorpio Sagitario Capricornio Acuario Piscis
Bretón Aries
Aries en un cuerpo que ya venía lanzado
El bretón de Aries no espera órdenes: decide el rumbo del paseo antes de que cierres la puerta. Es el primero en salir, el primero en meter el hocico donde huele interesante y el que vuelve a por el juguete cuando tú ya lo dabas por terminado. Arranca en tres segundos y se aburre en dos.
Bretón Tauro
Motor de sobra, arranque a su hora
El Sol en Tauro le marca el paso a un perro nacido para el campo: tiene motor de sobra, pero lo arranca cuando le parece a él. Sigue un rastro con una constancia obstinada y luego se planta en su sitio del sofá como si lo hubiera comprado. Los cambios de horario le sientan fatal.
Bretón Géminis
Curiosidad con motor de caza
El bretón ya viene con la nariz encendida, y Géminis le añade una cabeza inquieta. Abandona un rastro por otro, se distrae con un ruido y vuelve a ti como si nada. Aprende rápido cuando el juego es corto y variado.
Bretón Cáncer
Un corazón blando con nariz de trabajo
El bretón ya viene con motor y ganas de cubrir terreno, pero el Sol en Cáncer le pone el radar en ti: rastrea el campo y vuelve a mirarte cada pocos metros. Se pega a la cocina, elige la manta más cercana a tu sofá y nota cuando cambias el tono de voz antes que las palabras.
Bretón Leo
Un bretón Leo trabaja para el público
El motor de caza del bretón se junta con el gusto leonino por la mirada ajena: rastrea, se planta y luego busca tu cara para comprobar que lo has visto. Aprende rápido cuando hay aplauso y se apaga un poco si el logro pasa desapercibido. La correa es larga, el ego también.
Bretón Virgo
El bretón que peina el monte por cuadrículas
El bretón nace con el olfato pegado al suelo, y con el Sol en Virgo lo lleva con método: rastrea en zigzag, vuelve a la mata que ya olió y te mira de reojo para confirmar que va bien. Se anticipa a la hora del paseo y nota cualquier cambio de orden en casa antes que tú.
Bretón Libra
Rastrea el campo y vuelve a consultarte
El Sol en Libra le da un carácter conciliador: busca el punto medio en cada encuentro, saluda antes de decidir y rara vez fuerza un conflicto. Con el instinto de rastreo bretón, eso se traduce en un perro que trabaja el campo con entusiasmo pero vuelve a mirarte para comprobar que seguís en el mismo equipo.
Bretón Escorpio
El bretón Escorpio no busca: encuentra
Ese olfato de perro de muestra se junta con la fijeza de Escorpio y sale un rastreador obsesivo. Elige un rastro y no lo suelta, aunque le llames tres veces. Con su humano es de intensidad silenciosa: te vigila desde la puerta, sabe cuándo coges las llaves y decide por su cuenta que va contigo.
Bretón Sagitario
Nariz al viento y ninguna intención de parar
El Sol en Sagitario sobre un bretón es casi redundante: tienes un perro que no pasea: explora. Va a tirar hacia el horizonte, se distraerá con un rastro a los diez metros y volverá con cara de misión cumplida. La obediencia le interesa cuando el plan es suyo.
Bretón Capricornio
Un cazador de campo con horario fijo
El bretón trae el motor de trabajo y Capricornio le pone reloj: sale a rastrear con una seriedad casi profesional y luego se apaga sin drama. Aprende rápido lo que le parece útil y hace oídos de mármol a lo que no. Si algo altera el orden del día, te mira fijo hasta que lo arreglas.
Bretón Acuario
Vuelve cuando termina su investigación
El bretón ya viene con motor de campo, y el Sol en Acuario le añade criterio: decide por dónde sigue el paseo y vuelve cuando ha terminado su investigación. Es cordial con todo el mundo sin pegarse a nadie, y aprende rapidísimo lo que le interesa, mientras hace oídos sordos al resto.
Bretón Piscis
Trabaja el campo y vuelve a tu pierna
Junta el olfato incansable del bretón con la antena emocional de Piscis y te sale un perro que trabaja el campo con entusiasmo y luego se pega a tu pierna en cuanto cambias el tono de voz. Se adapta a todo, pero necesita saber dónde estás. Si le hablas fuerte, se apaga; si le hablas suave, te sigue a cualquier parte.