Bóxer y los signos del zodiaco
Doce retratos, uno por signo. Busca el de tu perro por su signo solar.
Aries Tauro Géminis Cáncer Leo Virgo Libra Escorpio Sagitario Capricornio Acuario Piscis
Bóxer Aries
Motor de dos tiempos con cara de bebé
El Sol en Aries en un bóxer da un perro que arranca antes de pensar: la puerta se abre y ya va tres metros por delante. Salta con las dos patas, te avisa con un golpe de hocico y quiere el juego ya, no en cinco minutos. Se le pasa el enfado en dos segundos y vuelve como si nada.
Bóxer Tauro
Motor de juego, obstinación tranquila
Un bóxer con Sol en Tauro combina el motor de juego de la raza con una obstinación tranquila: quiere sus paseos a la misma hora, su cojín en el mismo sitio y tu regazo, aunque no quepa. Cuando decide que algo le gusta, lo repite durante años sin cambiar una coma.
Bóxer Géminis
Payaso de juego en juego
El Sol en Géminis sobre un temperamento bóxer da un perro que empieza un juego, lo abandona a medias y vuelve a él treinta segundos después. Salta, gira, te trae cosas que no son juguetes y aprende trucos rápido si la sesión es corta. La monotonía le aburre antes que a ti.
Bóxer Cáncer
Un armario empotrado con alma de cachorro
El bóxer pone el cuerpo y Cáncer pone el corazón: tienes setenta centímetros de músculo convencidos de ser un perro faldero. Se te sienta encima sin pedir permiso y vigila la puerta cuando alguien de la casa sale. Juega fuerte, pero mirándote de reojo para comprobar que sigues ahí.
Bóxer Leo
Un bóxer Leo entra en la habitación y lo sabe todo el mundo
El Sol en Leo le da un temperamento de protagonista con muy poca timidez: se planta en medio del salón, apoya las patas donde no debe y espera aplauso. Un bóxer ya trae el cuerpo de payaso atlético, así que la mezcla es puro espectáculo. Responde al elogio mucho mejor que a la corrección.
Bóxer Virgo
Payaso con horarios
Virgo le da método a un cuerpo hecho para el disparate: salta, derrapa y luego se para a comprobar que todo está donde debe estar. Nota si el cojín ha cambiado de sitio, si el paseo sale diez minutos tarde, si hay un juguete nuevo en la cesta. Payaso con horarios.
Bóxer Libra
El bóxer que negocia todo con encanto
Sol en Libra sobre un cuerpo de bóxer da un perro que quiere gustar a todo el mundo y lo consigue: mira a los ojos, apoya la cabeza en la rodilla del invitado y espera veredicto. En el parque no busca pelea, busca compañía, y si hay tensión entre dos perros se pone en medio a hacer el payaso.
Bóxer Escorpio
Intensidad con cara de payaso
El bóxer trae el cuerpo de un cómico y Escorpio le pone dentro una mirada que no se despega de ti. Elige a su persona y la vigila: te lee la cara antes de que te levantes y juega con una entrega absoluta, todo o nada.
Bóxer Sagitario
Un cachorro con brújula y prisa
El bóxer ya viene con muelles de fábrica y Sagitario le añade la brújula: quiere ir más lejos, oler la calle siguiente y volver rebotando. La ruta de siempre le sabe a poco y te lo dirá con el juguete en la boca cada diez minutos.
Bóxer Capricornio
Desmadre de serie, agenda de hierro
Capricornio le da a un cuerpo diseñado para el desmadre una agenda interna sorprendente: sabe cuándo toca salir, cuándo toca jugar y cuándo el sofá es suyo. Insiste con esa cara seria de bóxer hasta que cumples el horario. Trabajador, terco y muy pendiente de su puesto en la familia.
Bóxer Acuario
El bóxer que reinventa el juego
Sol en Acuario sobre un cuerpo de bóxer da un perro que se aburre de lo previsible: tres lanzamientos de pelota y ya quiere otra cosa. Te quiere cerca, pero no encima. Se le ocurren travesuras que ningún manual contempla.
Bóxer Piscis
Un armario ropero con alma de peluche
El bóxer piscis mezcla músculo y sentimentalismo: te apoya toda la cabeza en la rodilla y pone cara de tragedia si levantas la voz al teléfono. Juega con toda la casa por medio, pero se rinde en cuanto le rascas el pecho.